En muchas partes del país se ejecutan danzas al Dios Viejo, Dio del Fuego y del Año,
los danzantes van ataviados con camisa y calzon de manta blanca, llevan máscaras de pasta de caña de maíz, madera o barro.
La versión de la Sierra de Uruapan, dice que al nacer Cristo, los fieles a adorarlo con ricos regalos, los viejos del lugar, no teniendo otra cosa que darle, idearon ofrecerle una danza. Cuando el Niño Dios los vio, complacido les dedicó una sonrisa.
Los niños danzan porque sus padres han hecho los votos en su nombre.
Los viejos forman dos filas cara a cara y ejecutan un zapateado. Una pareja enmascarada es la que guía el baile; el abuelo (Varepiti) y la Maranguilla o Maringuía. También los acompaña un grupo de payasos conocidos como]los feos.
El contraste es evidente; los viejos son decorosos , los feos son extravagantes; mientras los primeros son reverentes, los segundos son blasfemos.